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  Laguna de Tota, un mar de tranquilidad en Boyacá.  


Laguna de Tota, un mar de tranquilidad en Boyacá.

A 15 kilómetros de Sogamoso y solo tres horas y media de Bogotá se encuentra el cuerpo de agua natural más grande del país. La primera vez que se va a la laguna se respira un aire de tranquilidad que incluso llega a parecerse a un estado de espiritualidad. Basta con despertar bien temprano para observar los primeros rayos de sol reflejados en el agua y asomándose por la ladera de 15 metros de altura. El visitante puede apreciar en un día de buen clima colores que van desde pálidos amarillos a rosados.

Tota es un sitio para admirar la belleza de la naturaleza. Tiene un área de 55,1 kilómetros cuadrados, con 11,8 kilónmetros de largo, 6,2 de ancho y una profundidad media de 58 metros. Esto la convierte en el lago de agua dulce más grande de Colombia. Está a una altura de 3.015 metros sobre el nivel del mar y su temperatura presenta fluctuaciones con una máxima de 22 ºC y una mínima de 0 ºC.

Es el hábitat de una buena población de truchas arcoiris, trucha común, trucha de quebrada, suiza parda, el capitán, capitán enano, guapucha, pez dorado y pez graso o runcho. Esta porción de agua también se usa como sitio para la práctica de deportes náuticos como esquí, canoteja o la vela. Alrededor hay buenos hoteles y restaurantes, lo que convierte al paraje en un atractivo sitio turístico.

La visita se puede mezclar con actividades como ir se paseo a San Pedro, una de las cinco islas de Tota, que conserva sus árboles gracias a que aún no ha sido perjudicada por la mano del hombre. Desde el bote se alcanza a apreciar la iglesia de Aquitania, un pueblo que depende económicamente de los cultivos de cebolla larga que rodean toda el lago. Otro sitio de obligatoria visita es Playa Blanca, una pequeña porción de arena que invita a los más valientes a sumergirse en las gélidas aguas del paraje. Pocos lo logran y la mayoría alcanza a sumergir sus tobillos para salir de nuevo huyendo en busca de un platón con agua caliente para recuperar el tacto en sus extremidades.

Otras actividades
Además de la mencionada práctica de deportes náuticos, no puede faltar la visita a otros pueblos alrededor del lago como Iza, Cuitiva y Tota. Además muy cerca están las aguas termales de Paipa, el Pantano de Vargas con su imponente monumento y por supuesto, las delicias de la gastronomía boyacense.

Si usted va a la laguna
Un buen lugar para alojarse es el Hotel Pozo Azul, situado justo al frente de las orillas. Informes www.hotelrefugiopozoazul.com, 619
3462 (Bogotá), 313 440 1766. Desde octubre del año pasado funcionan tres hoteles afiliados a Decamerón, cada uno de los cuales con unas 20 habitaciones. Allí los huéspedes pueden pescar, montar en bicicleta y kayak, hacer ciclomontañismo y caminatas ecológicas, entre otras cosas.


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